Pasta carbonara (sin huevo)

Pasta carbonara (sin huevo)

La carbonara es un plato original de Italia, concretamente de Roma. Es importante saber que la crema o nata no es un ingrediente original de esta salsa: los italianos lo consideran un plato como tal, y no un simple añadido, por lo que las versiones como la que prepararemos hoy no deben ser consideradas una “carbonara” original, sino una adaptación de la misma.

Ingredientes (para 5/6 personas)

  • 350-375 g. de pasta al gusto
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 150 g. de bacon (yo he utilizado en lonchas, pero en otros formatos para picar, o ya en tacos, es igual de válido)
  • 300 ml. de nata para cocinar
  • 100 g. de queso en polvo
  • Sal y pimienta

Preparación

Lo primero que vamos a hacer es cocer la pasta: llenamos una cacerola a 3/4 de su capacidad con agua caliente y un chorrito de aceite, y llevamos a ebullición. En ese momento, añadimos una pizca de sal y la pasta. El tiempo de cocción dependerá del tipo de pasta que utilicemos y del gusto personal de cada uno.

Mientras la pasta se cuece, es el momento de empezar con la preparación de nuestra salsa.

En una sartén (de tamaño grande, a ser preferible, para nuestra comodidad al cocinar), añadimos dos cucharadas de mantequilla y dejamos que se derrita a fuego medio-bajo. Si queréis, en lugar de mantequilla podéis utilizar aceite, no queda tan cremoso pero el resultado final es más saludable.

Cuando la mantequilla haga “espuma”, añadiremos el bacon previamente troceado. Tendremos que hacerlo hasta que se dore, removiendo poco a poco. En ese momento, añadiremos la nata a nuestra mezcla. Si os queda alguna zona “amarillenta”, no os preocupéis: es efecto de la mantequilla. El truco será remover bien para conseguir que se ligue. A fuego lento, lo dejamos cinco minutos sin que llegue a hervir, removiendo poco a poco, y evitando que se corte.

Truco: me gusta añadir un chorrito de leche a la mezcla una vez que he echado la nata, porque así queda mucho más suave y no espesa en exceso.

Tras el tiempo indicado, añadiremos el queso en polvo. Es importante hacerlo poco a poco y remover bien, para evitar grumos: aunque te guste mucho el queso, no creo que quieras encontrar un pegote en tu salsa… A continuación, cuando todo esté integrado, será el momento de salpimentar. Lo ideal es ir probando poco a poco, pero con cuidado: con una pizca se sal será suficiente, ya que hay que tener en cuenta que el bacon ayuda a dar bastante sabor. En cuanto a la pimienta, va más al gusto, dependiendo de lo que os guste el picante, pero tampoco hay que excederse porque robaríais el sabor a los demás elementos.

Dejamos reposar a fuego lento, ¡y listo! Cuanto más tiempo tengáis la salsa a fuego lento, más suave quedará. Ahora, depende de vosotros: podéis añadir la mezcla sobre la pasta y mezclar bien en la propia cacerola, o servir los platos y verter la salsa por encima.

¡A disfrutar!

Pasta carbonara sin huevo

Pasta carbonara sin huevo

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