Máquina de Cake-Pops

Máquina de Cake-Pops

Si te gusta la repostería y eres un apasionado de los dulces, seguro que has probado los ya bien famosos CakePops: unas bolitas de bizcocho tiernas que dan mucho juego con las ilimitadas posibilidades de decoración que tienen una vez hechas.

Aunque determinados aparatos de cocina nos puedan parecer excesivamente caros para las funciones que prometen cumplir, no es el caso de las máquinas que nos ayudarán a realizar este delicioso dulce. El resultado obtenido será un CakePop mucho más esponjoso y no tan denso como si hiciéramos la masa y moldeáramos con nuestras propias manos, para después hornear o refrigerar, dependiendo de la receta sobre la que nos guiemos. Además, su forma será mucho más homogénea, por lo que tanto la facilidad para decorar como el aspecto final será más bonito y llamativo… ¡Porque la presentación también es importante!

Maquina de Cake-pops

Adquirí mi máquina de CakePops en la tienda Casa, por un precio que rondaba los 20€… Pero ha llovido mucho desde entonces: los precios han bajado y es mucho más fácil encontrarlas en grandes superficies debido a la popularidad que ha conseguido esta variedad repostera. Sin duda, es una de las mejores compras que he hecho, y a cualquier persona que quiera iniciarse en el mundo de estos bizcochos, le diría que se hiciese con una: tanto por el resultado final como por su facilidad de uso.

El modo de empleo es muy sencillo: prepararemos nuestra masa (¡ya os contaré mi receta!) y la introduciremos en una manga pastelera o dispensador. Enchufamos nuestra máquina a la corriente, y una vez el indicador luminoso nos indique que ha alcanzado la temperatura adecuada, verteremos la misma hasta el borde de los espacios dedicados para realizar los CakePops. Cerramos nuestra máquina y esperamos unos cinco minutos… Con ayuda de unos palillos, para no romperlos, los extraemos con cuidado de no quemarnos… ¡Y listo!

Maquina de Cake-pops

Al principio puede resultar algo complicado calcular la cantidad de masa que debemos echar, y probablemente se esparza un poco… Pero esto tampoco debe preocuparnos: la masa sobrante, al haber endurecido, se separa fácilmente de nuestros CakePops, y la limpieza de la máquina es sencilla porque tiene una superficie antihaderente.

¿Os animáis a probarla?

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