New York Cheesecake

New York Cheesecake

La tarta cheescake es una de las que más variaciones permiten: no solo por su textura, que puede ser desde más suave a densa dependiendo del método de solidificación que utilicemos (refrigeración u horno), sino por la cantidad de ingredientes que podemos agregar para cambiar su sabor y conseguir que el resultado sea completamente diferente. La única regla es que esté hecha a base de queso.

Nosotros prepararemos una New York Cheescake: no necesita horneado y solo tendremos que contar con un tiempo considerable de refrigeración para que tome forma.

Ingredientes

  • 1 Tarrina de Queso Philadelphia (Equivale a 700 g. aprox.)
  • 500 ml. de nata para cocinar
  • 6 cucharadas de azúcar
  • 1 sobre de gelatina en polvo sabor limón
  • 1 Paquete de galletas tipo María
  • 150g. de mantequilla
  • Mermelada (lo ideal es que sea de Frutos Rojos, pero sirve del sabor que más nos guste)

Necesitaremos un molde redondo: si es desmoldable, será mucho más fácil extraer la tarta después. Si no contamos con ninguno, podéis utilizar uno de aluminio de un solo uso, que se encuentran en grandes superficies (yo lo compré en Mercadona); requiere algo más de maña pero resulta igual de práctico.

Preparación

Lo primero que vamos a hacer es triturar nuestras galletas, ya que serán la base de nuestra tarta. Si contáis con un triturador de alimentos, os resultará mucho más fácil. Si no, para que sea mucho más sencillo, haced lo siguiente: introducid las galletas en una bolsa con cierre hermético y cerradla; con un rodillo o mazo, pasadlo sobre las galletas hasta que estén completamente trituradas. Cuando las tengamos listas, las vertemos en un bol y añadimos la mantequilla previamente derretida en el microondas. Mezclamos bien para que se integre, hasta obtener una pasta.

A continuación, vamos a verter nuestras galletas con mantequilla al molde, con una cantidad suficiente como para cubrir la base y parte de los laterales del mismo. Hay que prensar bien la masa con ayuda de una cuchara, para que coja consistencia, y reservamos dentro de la nevera para que endurezca.

NOTA: Dependiendo del diámetro de vuestro molde, puede que os sobre algo de cantidad, pero no os preocupéis: al final de la receta os cuento para qué he utilizado yo la cantidad restante.

Ahora vamos a preparar el “cuerpo” de nuestra tarta: en un recipiente a fuego lento vertemos la nata, la gelatina y el azúcar, y removemos bien. Es muy importante que no llegue a hervir, porque corremos el riesgo de que se nos corte la nata. Cuando esté caliente y todos los ingredientes se hayan integrado, lo retiramos del fuego y añadimos el queso crema. Para conseguir una masa homogénea, lo ideal será utilizar una batidora (podemos cambiar de recipiente si nos resulta más sencillo, ya que no necesitaremos más cocción).

Sacamos nuestro molde con la base de galletas ya preparada del refrigerador, y vertemos sobre él nuestra mezcla con el queso ya bien batido. Volvemos a guardar en la nevera por un mínimo de 6 horas, para que se solidifique bien.

Pasado el tiempo, sacaremos nuestro molde y echaremos por encima la mermelada que hayamos elegido. Hay que cubrir toda la tarta, pero la cantidad utilizada dependerá del gusto de cada uno. Si queréis, podéis volver a refrigerar para que esta última capa coja consistencia, pero ya no sería estrictamente necesario. Procedemos a desmoldar: si habéis elegido un recipiente desmoldable, es sencillo. Si, por el contrario, habéis optado por el molde de aluminio, con ayuda de unas tijeras tenéis que realizar cortes en los laterales del mismo, con una distancia entre ellos de 3-4 cm., y poco a poco vais retirando y extraéis la tarta con mucho cuidado para no romperla.

Tarta New York Cheesecake

¡Ya está preparada nuestra New York Cheescake! Como os contaba, si la cantidad de ingredientes os han resultado excesivos para un solo molde, como me ocurrió a mí, hice lo siguiente: en la misma tienda en la que adquirí el de aluminio, compré unas “flaneras” del mismo material, y realicé el mismo proceso que con la tarta de tamaño grande. El resultado es igual de bueno, y tenemos raciones individuales que constituyen otra bonita y práctica forma de presentación de nuestro postre.

Tarta New York Cheesecake

Tarta New York Cheesecake

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