Decoración Cake-Pops con chocolate

Decoración Cake-Pops con chocolate

Vamos a seguir endulzando la vida, esta vez dándole un toque de color y sabor a los deliciosos Cake-Pops: esta receta es sencilla, y gracias a la máquina para prepararlos quedan esponjosos, suaves y redondos. La base para su decoración será el chocolate, ¡a partir de ahí las opciones son infinitas!

Cuando comencé con la decoración de Cake-Pops el resultado era un desastre total: las bolitas se caían de los palos, no conseguía que se quedaran en su sitio y la frustración era máxima. Por eso, hoy voy a compartir con vosotros los trucos y secretos para que os queden perfectos.

Ingredientes

  • Cake-Pops
  • Chocolate (al gusto: negro, blanco, con leche…)
  • Sprinkles y elementos decorativos a nuestra elección

También necesitaremos palitos, especiales para Cake-Pops (muy similares a los de las piruletas, que podemos encontrar en tiendas especializadas) o palillos largos: aunque estos son más finos, son más sencillos de encontrar y podemos obtener muy buenos resultados.

Preparación

Lo primero que debemos hacer será derretir el chocolate para poder decorar nuestras bolitas de bizcocho:

  1. Si lo hacemos al baño maría, simplemente colocamos un bol sobre una olla con agua hirviendo, y removemos hasta que se haya derretido. Es importante que la superficie que contenga el chocolate esté en contacto directo con el agua.
  2. Si lo hacemos en el microondas, que es más sencillo y menos engorroso, colocaremos el chocolate en un recipiente apto y lo meteremos 1 minuto. Transcurrido el tiempo, sacamos, removemos y verificamos. Si necesita más tiempo, iremos calentando en intervalos de 30 segundos, para evitar que se queme.

NOTA: No es recomendable calentar el chocolate blanco al microondas, ya que debido a su composición es muy fácil que se queme y que obtengamos una masa pastosa que no servirá de mucho, ni para esta ni para ninguna receta.

Como antes de empezar a decorar vamos a realizar un trabajo de “soldadura”, es recomendable solo calentar una parte del chocolate que nos sirva para esta función, y así tener el resto bien caliente y derretido después para su decoración.

Cuando tengamos el chocolate (o los diferentes tipos que hayamos elegido) bien derretidos, colocaremos los recipientes en la mesa de trabajo. Si hemos decidido utilizar palillos largos, tendremos que cortar la punta para que quede una superficie plana y no afilada, y de esta forma sujete mejor nuestros bizcochos.

A continuación, lo que haremos será mojar bien la punta del palillo en chocolate, y pinchar nuestro cake-pop hasta la mitad. Cuando lo tengamos, lo llevaremos a la nevera por 15 minutos. Este paso es muy importante: de esta forma, el chocolate se solidificará y conseguiremos que se adhiera bien al bizcocho, evitando que se caiga después.

Una vez que haya pasado el tiempo, sacamos nuestros cake-pops de la nevera y… ¡ya podemos empezar a decorar! Con cuidado y con ayuda de una cuchara, iremos bañándolos en chocolate, y cuando este todavía esté caliente aprovechamos para añadir los sprinkles que queramos, o decoramos haciendo dibujos con otros tipos de chocolate con ayuda de una cuchara. Si queremos todavía más precisión, podemos verter el chocolate en un bote con boquilla especial para hacer nuestros diseños. También podemos picar fruta en trozos pequeños, y darle un toque saludable y fresco a nuestros cake-pops.

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